martes 13 de marzo de 2012

EL VERDADERO SIGNIFICADO DE LA PAZ ( publicado en La República-Diario Costarricense en el año 2002 )

Lic. Lázaro Broitman Abogado-Notario Público

Se cuenta que un rey ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera describir en una pintura la paz perfecta. Muchos artistas lo intentaron. El rey observó y admiró todas las pinturas, pero hubo solo dos que realmente le gustaron. La primera era un lago muy tranquilo. Este lago era un espejo perfecto donde se reflejaban unas plácidas montañas que lo rodeaban. Sobre estas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas. Todos los que miraron esa pintura pensaron que reflejaba la paz perfecta. La segunda pintura también tenía montañas. Pero estas eran escabrosas y descubiertas. Sobre ellas había un cielo furioso del cual caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos. Montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua. Todo esto no se veía para nada pacifico. Pero cuando el rey observó cuidadosamente, vio tras la cascada un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca y en ese arbusto se encontraba un nido. Allí, en medio del rugir de la violenta caída de agua, estaba sentado plácidamente un pajarito en el medio de su nido.

El rey escogió la segunda pintura.- Porque, -explicó- paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz significa que a pesar de estar en medio de todas esas cosas permanezcamos en calma dentro de nuestro corazón. Este es el verdadero significado de la paz.

Esta semblanza citada por el Lic. Jonás Sirulnik es muy cierta aplicada a los sucesos del Medio Oriente. Si bien muchos medios de prensa establecen la paz como aquella paloma que en su pico porta la rama del olivo volando en un cielo azul sin sitio de partida ni de llegada, ello en el mundo moderno no deja de ser un sueño utópico que vive en las mentes de quien no ha tenido que defender en la puerta de su casa y con los hijos y mujer a sus espaldas, la ira del invasor cuyo estandarte no era recoquistar su tierra sino atender un “compromiso religioso” de asesinar al “no creyente” o a aquel que se precia de ser judío.

La paz en el medio oriente es una acción que para efectos del Estado de Israel, cuyos habitantes son judíos, cristianos, católicos, musulmanes y hasta hindúes, ha requerido bordear cascadas, tormentas, rayos y truenos, con tal que sus niños, cuales pájaros en sus nidos, puedan tener el futuro que todo ser del mundo occidental aspira a concretar. El problema de la religión no debe ser tal, debería haber tolerancia y comprensión, mas para muchos organismos radicales de la nación árabe, ello es imposible. Es lastimoso como un credo pueda hacer que la gente odie y mutile, sacrifique como bombas humanas a su propia gente o, lo que es peor, envíen a sus propios hijos a la muerte brutal con una promesa surrealista en el mundo venidero.

Quienes hemos nacido, crecido y hasta desarrollado una vida en un ambiente de mutuo respeto y libertad, no podemos sino lamentar que los pajaritos palestinos estén en nidos llenos de bombas y odio, que crezcan y se desarrollen sin libertad ni educación, sometidos a la cultura de la barbarie y el armamentismo. Lejos de cargar libros cargan granadas, lejos de llegar a tener el derecho de diferir en el seguimiento de un credo religioso, su voluntad es sumisa al dictado de la ignorancia.

El Estado de Israel no ha impuesto la religión judía ni a los palestinos ni a sus propios habitantes. El ser judío es un aspecto de religión y no de Estado. El Estado de Israel vive una democracia participativa donde en Jerusalem se viven diriamente rezos de todos los credos, sin restricción de horarios ni de domicilio, incluyendo por supuesto a quienes siguen el islam. Lo que debe llamar a reflexión es que al defender sus fronteras en aras de la paz, el ejército israelí podrá invadir territorios hostiles, no con el fin de allegarse territorios, sino con el fin de controlar esos cobardes que fueron adoctrinados en el odio y la irreflexión, los cuales al lanzar bombas a zonas civiles israelíes buscan trofeos en la muerte de inocentes cuyo único pecado fue nacer en un nido de amor y libertad con el estandarte de una religión milenaria, sea judía o no.

La paz es trabajosa pero da su resultado. Israel la lucha en forma permanente. No hay película de odio que no termine en amor. Quiera Dios que esa paz que llevamos en nuestro corazón sea contagiada en medio oriente cual virus, y lejos del respeto a las fronteras, se llegue a respetar a las personas con independencia de donde vivan. El primer paso a esa paz interna dijimos es la calma, esa tolerancia a saber discernir por el diálogo y no por la fuerza impuesta de la irreflexión.

Deseo terminar este esbozo con una frase de Goethe que no necesita comentario, y que se obtiene de su libro Faust, y dice : “…Esta es la última conclusión de la sabiduría; merece la libertad y la vida solamente el que debe conquistarlas cada día…”

lunes 12 de marzo de 2012

Peligro nuclear inminente

El último informe de la OIEA indica que Irán efectivamente está desarrollando un programa para el desarrollo de armas de destrucción masiva.

Cuando la intención y la capacidad se conjuguan, pueden provocar un efecto devastador.


Desde hace varios años, la República Islámica de Irán manifiesta expresamente su intención de borrar al Estado de Israel del mapa. "Israel es una mancha nefasta que debería ser borrada del mapa", manifestó en reiteradas oportunidades el presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad.

Pero es bien sabido que, si bien la intención de destruir a otro país es alarmante, mucho más peligroso es tener la capacidad de llevar a cabo los deseos.

Desde 1948 ha habido dirigentes inconscientes que han expresado en voz alta su deseo de destruir a Israel. Ya lo declamaba Gamal Abdel Nasser, líder árabe de los años 60', cuando decía que había que "tirar a los judíos al mar".

Sin embargo, el Estado de Israel, en sus años de existencia, ha logrado superar los diversos conflictos a los que se enfrentó en función del desarrollo de una alta tecnología, fuerza y capacidad de defensa y un pueblo altamente entrenado y conciente que no tiene una segunda oportunidad ante cada nuevo ataque.

Israel se ha posicionado en el mundo como un referente en innovación y tecnología, en economía y ciencias. Es una democracia ejemplar, donde el desarrollo humano, la libertad de expresión y los derechos humanos son los pilares de su sociedad. Una sociedad y un país que no tienen la intención de exterminar a nadie, sino solamente de vivir en paz con sus vecinos.

Solo con retórica e intenciones no se borra a un Estado del mapa. El régimen iraní deja entrever sus intenciones. Las mismas tienen que ver con el deseo; la capacidad con la posibilidad de concretarlo.

Cuando un Estado conjuga ambas condiciones, es absolutamente alarmante.

En la Argentina lamentablemente conocemos muy bien qué sucede cuando las intenciones y capacidades se conjugan. El 18 de julio de 1994, Irán -tal como lo determinó la Justicia Argentina- perpetró el mayor atentado terrorista contra la sociedad argentina, donde 85 personas fallecieron y más de 300 resultaron heridas.

El último informe de la Organización Internacional de Energía Atómica, que indica que Irán efectivamente está desarrollando un programa para el desarrollo de armas de destrucción masiva, debe llamar a la comunidad internacional a un rápido accionar; antes de que la intención y la capacidad se conjuguen nuevamente para provocar un efecto devastador.

lunes 5 de marzo de 2012

Arismo vrs Antiarismo


Johnny Soto Zúñiga

Durante los 60 años de vigencia del Partido Liberación Nacional -PLN-, a lo interno de la estructura partidaria ha existido diversos movimientos o corrientes o sub corrientes alrededor de sus líderes políticos e intelectuales; podemos identificar cuatro fundamentales: Figuerismo, Oduberismo, Mongismo y Arismo.

El PLN acostumbrado a tener líderes emblemáticos, rodeados de dirigentes y seguidores que profesan lealtad a su líder, a su pensamiento, ejecución de decisiones, políticas públicas o ideas fuerza, cuando han sido gobernantes o desde la llanura; desde el Caudillo don José Figueres Ferrer hasta el último liderado por don Oscar Arias Sánchez.

Cuando se habla de sub corrientes, es cuando se da el caso de que el líder político nació de las extrañas de uno de los cuatro movimientos históricos, por ejemplo: el Orlichismo del expresidente don Francisco J. Orlich Bolmarcich nació del figuerismo histórico, don Chico era el hermano político de don Pepe, su socio empresarial y con lazos familiares.

Otra sub corriente más clara lo fue el Castillismo, liderada por el Dr. Carlos Manuel Castillo, nació del Oduberismo; recordemos que fue su primer vicepresidente de la República 1974-1978 y una especie de primer ministro, coordinador de muchos programas de ejecución. Y así podemos distinguir otras corrientes o sub corrientes, pero casi siempre ligada a algunos de los 4 grandes movimientos liberacionistas que tuvieron preeminencia durante muchos años.

A veces se creía que los líderes peleaban entre sí, pero el séquito que los rodeaba, con el fin de tener poder político, mantenerlo y poder ocupar las posiciones de gobierno o en la Asamblea Legislativa, cerraban espacios a otros dirigentes valiosos, o simplemente “carboneaban” a sus líderes y sus decisiones, por ejemplo los grupos figueristas y oduberistas protagonizaban enconadas rencillas políticas, en una lucha política sin cuartel, no obstante ambos líderes siempre conversaban y jalaron muchas veces juntos la carreta política.

Son muchas las historias y anécdotas políticas, siempre se ha dicho que lo más ingrato “es no estar en la argolla” del líder, sin embargo los dirigentes más independientes han sido mal vistos, sino agachan las orejas ante el líder del movimiento, se analiza su lealtad, principios y amistad incondicional. También recordamos el apotegma clásico del ex presidente Luis Alberto Monge, cuando señalaba muy apropiadamente: “Los celos en la política, son peores que los celos en el amor”.

Asimismo tanto a lo interno del partido, como a nivel general el líder genera “amor u odio”, es querido o malquerido por los dirigentes, militantes y los ciudadanos (as) comunes de un país. En la actualidad el último movimiento importante con estas características es el liderado por el dos veces ex Presidente don Oscar Arias Sánchez.

El movimiento arista inicia desde que don Oscar Arias asume como ministro de Planificación y Política Económica nombrado por don Pepe Figueres en su última administración de 1970-1974, luego lo nombra también don Daniel Oduber en su administración de 1974-1978. Para esa época don Oscar visualizaba una futura candidatura presidencial. Es electo diputado de oposición por Heredia de 1978-1982, asume luego la Secretaría General del PLN y finalmente triunfa en la convención interna para ser el candidato presidencial en 1986, siendo una lucha interna dura contra la tendencia castillista. Arias Sánchez señala en esa oportunidad que se da un cambio generacional “cambio de antorcha liberacionista” y que no necesitaba de “muletas y padrinos” en clara referencia a Figueres Ferrer y Oduber Quirós, quienes apoyaban a don Carlos Manuel Castillo Morales.

En 1986, asume Arias Sánchez como Presidente de la República – por cierto para mi gusto mejor la primera administración – con el tema idea-fuerza de la Paz, hasta lograr el Premio Nobel de la Paz, por su intervención en los procesos de Paz en el conflicto militar-político de la región centroamericana y otros grandes programas ejecutados. Para la segunda administración 2006-2010, la consumió el tema monotemático del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos de América (tema heredado de la Administración Pacheco -2002-2006).

Sin embargo el plan escudo para blindar la economía contra la crisis internacional, los programas sociales como “Avancemos”, el aumento de las pensiones no contributivas y el establecimiento de relaciones totales con la República Popular China, con la donación de nuestra mega estructura el Estadio Nacional, son algunos de sus principales aciertos.

Podemos expresar sin la menor duda que la preeminencia del movimiento arista ha sido la constante, la corriente ideológica, de lineamientos políticos, rodeado de la mayoría de los dirigentes cantonales, nacionales, incluso fundamental para el triunfo de la convención interna de la tendencia de Laura Chinchilla sobre la de Johnny Araya Monge para las elecciones presidenciales del 2010.

Luego de la salida hace dos años de su segundo mandato, el Arismo desea seguir marcando la pauta política a lo interno del PLN, y nace la sub corriente nacida del propio Arismo, con el lanzamiento político del gran hermano, su ministro de la Presidencia en las dos administraciones aristas, el Lic. Rodrigo Arias Sánchez, que aspira a la candidatura presidencial para las elecciones del 2014.

Don Rodrigo, ha lanzado su primer video en televisión, explicando en 47 segundos el ataque que ha sido objeto contra su honor y persona, que su honradez y valores los aprendió de su familia, que su conciencia está libre y su espíritu sereno (sobre el tema de las consultorías del BCIE). Es un hecho que este va a ser el primero de muchos espacios políticos pagados, porque va en serio por la lucha de la candidatura presidencial del PLN.

Los líderes siempre tendrán amigos y enemigos, habrá amor u odio, simpatía o no, en este caso el Arismo le ha dado mucho al país, por lo que genera pro y contras y eso lo sabe muy bien don Rodrigo, quien está dispuesto a poner a prueba, que su liderazgo es propio, sus conocimientos políticos propios, su estudio y experiencia de la realidad nacional y sus soluciones las puede presentar a la valoración y análisis del conglomerado electoral. Sin duda alguna se encuentra ante la mayor prueba de fuego de su vida pública y está dispuesto a decirle al antiarismo, aquí hay Arismo para rato.

domingo 4 de marzo de 2012

¿Dónde están las manifestaciones, flotillas, héroes de mochila, llamados al boicot y artistas indignados?




Por Pilar Rahola

¿Qué ocurriría en nuestras ciudades si lo de Siria se produjera un poco más abajo del mapa? Es decir, si en lugar de un dictador árabe masacrando población árabe, “as usual” en la zona, fuera un ramalazo del conflicto árabe-israelí, ¿qué pasaría por estos lugares? Las calles se llenarían de chillones pro palestinos pidiendo la excomunión de Israel, algunas universidades plantearían boicots, los sospechosos habituales del artisteo harían vídeos de proselitismo, y en las esquinas de las conciencias se instalaría la idea vieja idea, de que los judíos son el problema del mundo. Y todo ello ocurriría con unos parámetros que nada tienen que ver con la situación de los otros países.

En Israel nadie masacra en las manifestaciones, no hay un dictador matando a su población, y el complejo conflicto bélico de décadas es alimentado ad eternum por los países vecinos, interesados en que la guerra contra Israel no se acabe nunca. Incluso por tener, hasta tiene una amenaza de Irán de destrucción masiva. Y sin embargo, y aunque caigan misiles a diario sobre su población, se rearmen grupos fanáticos en su sur y sufra el acoso de todo un ejército islamista en su norte, cuando Israel tira una sola bala, nuestras calles gritan su indignación. Nunca tuvo derecho a defenderse y, para muchos, tampoco tiene derecho a existir.

Pero cuando los muertos caen bajo las balas de los viejos amigos de la Internacional Socialista, esos que hace dos días eran considerados libertadores de los pueblos,

¡Qué poderoso silencio! Por supuesto, al día siguiente de que caigan derrocados, todos levantarán su voz contra el tirano y olvidarán sus viejas complicidades. ¿No fue un ataque de amnesia el que tuvieron algunos con Mubarak, meses antes gran amigo del socialismo mundial? ¿Y con Ben Ali? Y hasta con Gadafi, que se paseó por la Castellana con jaima incluida.

Y por supuesto Siria, la gran aliada del bloque soviético, “el paraíso de la lucha de los pueblos del tercer mundo contra el imperialismo sionista y yanqui” aún tengo vivos los panfletos al uso de la izquierda europea , y cuyas víctimas nunca interesaron. De hecho, el actual presidente sólo hace honor a las matanzas que hacía su padre, con diurnidad y planetaria impunidad.

Pero nada. Ni flotillas ni manifestaciones, ni héroes de mochila, ni boicots, ni artistas indignados, nada. No hay lágrimas de los solidarios para los muertos de Siria, porque se secaron todas llorando contra Israel. Así, pues, todos estos devotos pancartistas, ¿dónde sitúan el eje de su movilización: en el amor a unos o en el odio a otros? Porque si fuera amor a los pueblos oprimidos, tendrían mucho trabajo en la zona antes de llegar a Israel, empezando por Siria e Irán, bajando a Yemen o Arabia y así ir protestando. Sin embargo, sólo existe Israel, lo cual nos dice mucho de sus prejuicios y todo de su enorme hipocresía moral.

viernes 2 de marzo de 2012

Las reformas posibles





CONSTANTINO URCUYO (POLITÓLOGO)


A los diecinueve años quería cambiar el mundo, changer la vie como decía Rimbaud. Empero, el mundo cambiaba, independientemente de mi voluntad, el mundo cambiaba por sí mismo más rápidamente que mi deseo por cambiarlo.

En los últimos años, el cambio ha sido más acelerado: globalización, derrumbe del socialismo real, revolución de la información y ascenso de la multipolaridad. Los conflictos no han desaparecido, las guerras han proliferado y la aparición del islamismo radical señala una nueva irrupción de la religión en la política mundial. Todos los procesos anuncian una nueva configuración de la política, inimaginable a inicios de la década de los setenta.

Con gran intuición y no menos humor, Joaquín Sabina se ha referido a los cambios: “No habrá revolución, es el fin de la utopía, ¡que viva la bisutería!, y uno no sabe si reír o llorar, viendo a Trostky en Wall Street fumar la pipa de la paz”.

Progresos posibles. Pero los progresos humanos siguen siendo posibles, es imposible resignarse frente a los males de la condición humana, aunque no se combatan más en nombre del delirio revolucionario que termina siempre devorando a los pueblos. Al progreso por las reformas profundas y estratégicas, desconfiando del espejismo de las auroras y de los hombres nuevos que tantos daños causaron en el siglo pasado.

El derrumbe de los dogmas nos debe llevar a la humildad frente a la historia, al reconocimiento de su complejidad. Jugar a los dioses interpretando las leyes de la realidad solo conduce a la tiranía de los iluminados por la ciencia.

El determinismo de la economía, de cualquier signo que este sea, siempre lleva a la barbarie; estamos obligados a una síntesis permanente entre libertad e igualdad, no podemos separarlas, como lo ha expresado el escritor francés Jean Daniel: “La primera sin la segunda provoca la ley de la selva. La igualdad sin libertad conduce a la uniformidad y a la tiranía”.

No podemos separar tampoco la preocupación por la creación de riqueza de la inquietud por su distribución. Esto último es particularmente importante en la Costa Rica de inicios de siglo, cuando al mismo tiempo que se ha diversificado exitosamente nuestra producción, hemos visto aumentar la desigualdad de manera significativa.

Necesitamos crear más capital, pero al servicio de los seres humanos. El ser humano es el objetivo de toda la creación social; la primacía de la persona es el objeto orientador de toda acción colectiva. Llevamos dos décadas “estancados” en las cifras de la pobreza, no podemos tomar el camino al desarrollo con un quinto de la población en pobreza.

El camino reformista democrático, el de los progresos deseables y posibles pasa siempre por la no violencia, por el rechazo de la violencia como partera de la historia (Marx), como lo apuntaba Camus: “cada vez que un oprimido toma las armas en nombre de la justicia, da un paso en el campo de la injusticia”. Las víctimas se transforman fácilmente en verdugos, como lo apunta también J. Daniel.

El camino de las reformas posibles pasa también por el rechazo de los absolutos; ni el totalitarismo del mercado ni el culto al dios Estado; ni la mano invisible que carga el juego a favor de los que arrancan con ventajas ni el ogro filantrópico que impone la tiranía en nombre de la fraternidad.

La ideología de la inevitabilidad de la dicotomía perdedores/ganadores es también un obstáculo lógico y político. Lógico, pues la realidad admite escenarios en que todos ganen algo. Político, pues la etiqueta de perdedores es degradante, provoca la humillación de los vencidos en el juego de la vida. Este sentimiento/resentimiento se encuentra en el origen de rebeliones y fanatismos, predicar su “ineluctabilidad” solo lleva a confrontaciones.

La visión democrática no puede aceptar la idea de deshechar ciudadanos por su incompetencia económica. El realismo económico no puede conducir a la indiferencia social. La política democrática, debe ser la vía para buscar soluciones a las distorsiones del mercado. La resignación ante el desamparo, la indigencia, la enfermedad y otras desgracias de la vida no son democráticas, pues atentan conta la necesaria cohesión de la república.

La soberanía popular, las libertades y el progreso son los elementos constitutivos de la democracia. Sin equilibrio entre ellos su práctica puede producir la deriva del populismo, el ultraliberalismo egoísta y el materialismo totalitario. Debemos conciliar la participación ciudadana, con el respeto a las libertades y con la prosperidad. La racionalización del aparato estatal, sin abandonar los logros del Estado de bienestar, es uno de los imperativos del momento.

Desafíos actuales. Trabajar en una reforma política que abra el sistema hacia la inclusión creciente de las clases medias, derrotando el oligopolio de las clases políticas tradicionales, es uno de los grandes desafíos de momento. Sin embargo, esta es una reforma que debe pensarse más allá de los simples cambios al reglamento legislativo y a la constitución escrita.

La reforma política tenemos que pensarla a partir de la constitución real de nuestra sociedad, desde esa fragmentación política que es una realidad objetiva. No se trata de una restauración, sino de una auténtica renovación.

Reconocer la capacidad de veto que tienen sectores diversos, transformándola en un elemento positivo de creación, es el gran reto. No se trata de apostar por lo ideal, sino por lo posible, el encuentro con lo viable pasa por la conversación y la discusión democrática, no por la imposición de un sector. Las pretensiones de dominación solo llevarían a niveles insospechados el proceso de fragmentación y desintegración del sistema político; apostemos a la reconfiguración, no a la confrontación.